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lunes, 11 de marzo de 2013

Sólo yo...

Necesito desaparecer, simplemente no existir por un día.
Que nadie me busque, ni me llame, ni se espere nada de mi.
Que por unas horas mi cabeza esté vacía y libre de esos pensamientos que no consiguen más que enredarme y confundirme. 
No oír más gritos ni ver más rostros enfadados. 
Que los anhelos y las expectativas mueran.
Quiero ser simplemente yo, sin ataduras ni preocupaciones.

¿Será algún día posible?...


...derah...

viernes, 6 de enero de 2012

Un momento para la eternidad


-Si tuvieras que elegir un momento para vivirlo eternamente, ¿cuál sería?- preguntó mientras sus dedos recorrían dulcemente el contorno de ella.
-Este. Tener tu cuerpo desnudo abrazado al mio, sentir tu pecho pegado a mi espalda y tu respiración en mi cuello.- contestó la joven al tiempo que tomó el brazo de él para seguidamente aferrarlo más fuertemente alrededor de sí misma. Le encantaba esa sensación protectora que él ejercía sobre ella cuando adoptaban esa postura.
-¿De verdad?- susurró a su oído, mientras con sus labios apartaba el cabello que se interponía entre él y su mejilla.
-¿Acaso lo dudas?
-No sé, a veces temo que no sea suficiente y necesites algo más- su rostró había cambiado mientras pronunciaba esas palabras, sentía un poco de miedo, de inseguridad. Ella no pudo evitarlo, se rió.
-Qué tonto eres a veces, eh. No puedes estar más ciego, tú eres cuanto quiero y cuanto necesito.- y tras decir esto se giró enfrentando su mirada a la del chico. Aquellos ojos verdes siempre la hipnotizaban, lo miró fijamente y con su dedo índice recorrió el contorno de sus labios para después sellarlos con un beso.
-Creo que empiezo a creerte, pero quizás otro beso más podría ayudar a convencerme del todo...- sonreía pícaramente mientras posaba sus ojos en esos jugosos labios que tanto adoraba.
-Entonces voy a besarte mucho para que no te queden dudas-

Al instante ya estaban enlazados besándose entre declaraciones de amor y caricias, que ansiosas, buscaban recorrer cada centímetro de sus cuerpos, como si dejar su marca en cada recodo de sus pieles pudiera asegurarles fidelidad eterna.


...derah...



E: Porque tú me haces sentir así.

sábado, 23 de enero de 2010

09-07-09


Sin previo aviso, desapareces. Tan sólo tus recuerdos quedan en esta casa que dió comienzo a una historia. Me cuesta acompasar la respiración, cierro los ojos y relajo mis extremidades. Intento dejar la mente en blanco, pero las lágrimas lo impiden devolviéndome visiones de aquellos últimos momentos juntas. Ninguno hubieramos podido pensar que la soledad nos abrazaría tan pronto, llevándonos al abismo del dolor, de tu ausencia.

Quisiera poder hacerte aquellas preguntas a las que nunca puse voz, contarte las cosas que guardé para mí, poder hacer realidad los sueños que como una niña ilusionada ibas construyendo.
Me arrepiento de tantos momentos que pudimos haber pasado juntas, que termino olvidándome de los que vivímos. De aquellas noches en el campo contemplando las estrellas, de las bromas y los sustos; incluso también de los pequeños disgustos que te hacían correr tras de mí.

Siempre estuviste pendiente de mí y a veces pienso que no supe agradecertelo lo suficiente. Ahora ya es tarde. Tan sólo me queda llorar tu ausencia y convencerme de que éste ha sido el mejor final.

Siempre te querré y nunca podré dejarte en el olvido.

Has sido una madre para mí.
...derah...

jueves, 21 de enero de 2010

Mi último aliento

Cuando mi respiración sea más pesada y, cansado, mi corazón comience a pausar su frenético latir...
Mantente junto a mí y permíteme que tu rostro sea la última imagen que en mis ojos se grabe.
Detén el tiempo con tus caricias y confiéreme un amor eterno, que fluya a través del tiempo.
Cúbreme con tus brazos y déjame yacer en tu regazo hasta que se agote mi aliento.
Sella mis labios con tu esencia para que tu recuerdo se mantenga en mí, imperecedero.

Y marca en mi sepultura...la insignia que nos acompañó en vida y que jamás podra extinguirse...

...derah...

domingo, 17 de enero de 2010

Nunca


Aprenderé a escribir palabras en el viento, a esconder mensajes bajo la lluvia. Hablaré con el sol para transmitirle mi calidez a sus rayos cuando bañen tu cuerpo al amanecer. Mis labios acariciarán tu rostro cuando las gotas de agua se deslicen sobre él, y serán mis manos las que sientas abrigar tu piel bajo las sábanas en las noches frías. Nunca permitiré que mi ausencia entristezca tu mirada, que tu luz se apague en un rincón de tu habitación ni que la soledad te haga olvidar mi rostro.

No se desvanecerá la llama que nació el día en que nuestras miradas se cruzaron por primera vez.

Nunca dejaré de ser parte de ti, como tú lo eres de mí...

...derah...

jueves, 19 de noviembre de 2009

Nuestro refugio


Quiero que nuestras huellas impregnen todas las estancias en las que nos hemos amado, que acaricien cada mueble que nuestros cuerpos han rozado, que ensucien los cristales de cada dormitorio y permanezcan alli por siempre.

Quiero que pueda percibirse nuestra esencia, que las sábanas se bañen con el sabor de nuestra historia, que nuestros recuerdos iluminen nuestra habitación y que vibre en el ambiente nuestra pasión.


Quiero crear un refugio para los dos...


...derah...

viernes, 23 de octubre de 2009

Egoísmo


¿Por qué las personas tendemos a acapararlo todo? Sentimos el deseo, la necesidad, de convertir en nuestro todo aquello que tocamos, de crear una barrera entre aquello que queremos y el resto de la gente. Intentamos mantenerlo oculto, apartado, para que nadie más pueda ansiarlo y así tengamos la seguridad de que nos pertenecerá por siempre.
En el amor actuamos de forma egoísta y posesiva, pretendiendo que esa persona especial nos corresponda eternamente. Y es la inseguridad y el miedo a perderle lo que nos ciega, convirtiéndonos en seres posesivos, recelosos de todo aquello que pueda suponer ese vacío, de aquellas personas que puedan interponerse y arrebatarnos lo que es nuestro.

Y lo peor...es que ese temor puede convertirse en algo más intenso, en un pánico voraz que nos consuma a medida que nuestros sentimientos por esa persona aumenten...

Es por eso que cuanto más amamos a alguien, menos lógica tiene todo.

...derah...

martes, 29 de septiembre de 2009

Necesidad de ti


Parada frente al mar todo parece quieto y distante, casi imperturbable. La sensación de tranquilidad puede respirarse en el ambiente. Es fácil dejarse llevar por la brisa y caer junto a la arena, fijando la vista en las olas y dejando que éstas arrullen tus pensamientos alejándolos de todo lo presente.

Estaba atardeciendo y comenzaba a refrescar, pero sus cálidos brazos impedían que mi cuerpo se enfriase. Apoyé mi cabeza sobre su hombro y ambos permanecimos disfrutando del silencio y la compañía del otro hasta el anochecer.
Abandonamos la playa y caminamos hasta alcanzar el punto en donde tendríamos que separarnos. No quería que se marchara, así que aferré mis manos a su cintura con un intenso deseo de que me permaneciera por siempre. Sabía que volveríamos a vernos en un par de días pero mi necesidad de él estaba volviéndose tan fuerte que ahora cualquier momento me resultaba escaso.

Me aterraba ese fuerte sentimiento de dependencia hacia alguien. Sabía que me hundiría en un abismo cuando mis manos quedaran vacías, sin nadie a quien poder abrazar. Pero seguiría amándole con todo mi ser, apostando por nuestra historia e intentando burlar al miedo que crecía en mi interior.

...derah...

sábado, 12 de septiembre de 2009

Love game


Una vez más siento las caricias de las lágrimas. Un torrente confuso de sentimientos me rodea. Tengo miedo y necesito llorar. Es difícil de explicar...te tengo y a veces no te siento, te quiero y en ocasiones tengo miedo de hacerlo, me pierdo en mi desconfianza, mi inseguridad y mis celos. Tantas otras veces me he prometido que todo saldría bien y de nada ha servido, mi mayor temor es seguir tropezando. Perderte y perderme a mi misma.

Odio esta melancolía...

Son los fantasmas del pasado los que golpean a mi puerta, recordándome todo lo que he perdido, lo que una vez tuve y que jamás podré recuperar. Reviviendo los demonios que perturbaron mi inocencia y confianza, los que me traicionaron y dañaron.

Es fácil no distinguir la luz entre las tinieblas cuando has aprendido que no siempre ésta brilla por sí misma. Es difícil identificar verdad y mentira, tener la suficiencia de elegir en quién confiar y entregarte a él. Apostar toda tu existencia a una sola mano mientras tus ojos aún siguen bendados.

El amor es un juego en donde todas las fichas son víctimas inconscientes. El reto es tener jugadas hasta alcanzar el final del tablero y salir vencedor sin separarte de tu aliado en el proceso.

...derah...

lunes, 7 de septiembre de 2009


Sumergida en una acogedora sensación me acerco al lugar de donde proviene este irresistible aroma. Frente a mi se abre una lluvia de seda. Se prenden del techo hasta el suelo, jugando sus colores y sombras con los rayos de sol que entran por la ventana de la estancia. Camino entre ellas apartándolos suavemente a uno y otro lado. Una silueta comienza a dibujarse al fondo del trecho que éstas ocupan. Por fin me deshago de la última y contemplo frente a mí tu figura.

Me sonríes y alzas una mano invitándome a tumbarme a tu lado. Aún extasiada sigo tu mirada, acercándome hasta yacer junto a ti. Cubres con tus brazos mi cuerpo, fundiéndome en tu abrazo. No puedo evitar temblar y sonrojarme, tu presencia inunda todo mi ser transportándome a un estado de excitación y nervios. Tus caricias y besos se suceden en cada recodo de mi piel y mis labios buscan, impacientes, los tuyos. Necesito sentirte, hacerte mío. Nunca antes había experimentado una sensación tan intensa.

Nunca antes había amado a nadie como a ti.

...derah...

Tus huellas


Has aparecido ante mí devolviéndome la sonrisa y despedazando mi tristeza. Mis manos han encontrado en las tuyas la calidez que ansiaban y mis ojos se embriagan con la luz que nace de tus pupilas.

Sigo el camino que dibujan tus huellas...


...derah...

Adiós


No diré que lamento no haberme despedido de ti cuando te vi alejarte lentamente, no diré tampoco que te extraño ni que deseo tu regreso. Hoy estoy aquí para decirte que en ocasiones te recuerdo, si, es cierto. El viento trae a veces tu nombre en los momentos en que me vence el pánico, tengo miedo de que aparezcas el día menos esperado y vuelvas a invadirme. Miedo de que entres en mi vida como tantas veces lo hiciste y conviertas en cenizas todo aquello que con esfuerzo he ido creando.
La muralla inexpugnable que cree para separarme de ti ha ido debilitándose conforme un nuevo sentimiento se apoderaba de mi, soy vulnerable a ti, lo se. Pero he confiado mi esencia a él y he de mantener y alimentar esa fe. Ahora soy suya y mientras él me corresponda no tienes poder sobre mí. No volverás a impregnar mis días y noches con ese amargo sabor.

Hoy he venido para decirte adiós, tristeza.


…derah…

domingo, 26 de julio de 2009

Simplemente, estar junto a ti


Quiero ver resplandecer tus ojos bajo la luna, saborear la dulzura de tus besos, sentir tu cuerpo rodeando el mío. Que permanezcamos hundidos en la arena y que con mis manos acaricies las estrellas. Cuéntame una historia, háblame de nosotros. Desvela tus pensamientos dejando entrever todo aquello a lo que nunca pones voz. Quiero formar parte de tus secretos y que nuestros recuerdos pesen en tu memoria para que adquieran el valor de un tesoro.

Que me desvistas cada anochecer y tu cuerpo sea mi manta, que tu rostro sea la primera imagen que contemple al despertar cada mañana, ese es mi anhelo. Que seas parte de todo aquello que me rodea, que no te sacies de mí. Tenerte a mi lado en cada decisión y que la complicidad no se desvanezca. Que nunca sientas deseos de separarte de mí. Que me cuides y soportes mis caprichos. Que me ames y me lo digas. Porque nada me gusta más que estar junto a ti.


...derah...

viernes, 29 de mayo de 2009

Mi príncipe, mi héroe...


Cabizbaja paseaba entre la multitud, pretendiendo resultar inadvertida. Había perdido confianza y seguridad, ya nada le importaba. Sumida en sus pensamientos, camino hasta perderse a las afueras de la ciudad. La zona le era desconocida. Asustada, intento encontrar un camino de regreso. Se disponía a remontar sus pasos cuando un aroma captó su atención haciéndole alzar la vista hacia la montaña que allí se erguía. Una esbelta figura sobresalía de la cima, y un intenso color esmeralda le atravesó la mirada. Su corazón se aceleró hasta querer romperle el pecho para volar junto a él. Nunca antes se había sentido de aquella forma, atemorizada y nerviosa, pero frenética y fascinada a su vez.

En su mente solo figuraba la expectación ante aquel desconocido. Y por ello no dudó en acercarse al castillo que se alzaba tras éste. Bastaron unos minutos para situarse frente al majestuoso portón, que con un pequeño esfuerzo consiguió abrir. El interior parecía extraído de un museo renacentista, era espectacular el tapizado de paredes, suelo y muebles; y una elegante lámpara de araña cubría el techo. Deseaba fotografiar cada detalle para testimoniar la existencia de aquel lugar propio de un cuento de princesas.

Un sonido le hizo detenerse y observar estupefacta las inmensas escaleras que presidían la estancia. Otra vez esa mirada, clavándose en sus pupilas, embriagándole como antes. Permaneció inmóvil durante apenas unos minutos, tiempo que el joven aprovechó para colocarse a escasos centímetros de ella. Con un ligero movimiento, extendió su brazo rodeando la cintura de la muchacha y la acerco a él, oprimiendo sus cuerpos. Entonces, con una caricia, retiró el cabello de la joven y fundió sus labios con los de ella, besándole con una pasión irrefrenable.

Se amaron mientras la luna presidía el cielo, encandilando con sus estrellas los desnudos cuerpos. Y cuando hubieron saciado su deseo, descansaron enlazados, alimentando el amor que se profesaban.

La joven no podía apartar la vista de aquel muchacho que había invadido su vida repentinamente, con un misterio que le inquietaba y haciéndole perder todos sus miedos; desarmándola completamente. Lo observó una vez más y, sin poder contenerse, le susurró:

-Te amo, mi príncipe, mi héroe-.



...derah...

Comprenderás


Abrázame, siente el acelerado latir de mi corazón.
Obsérvame, contempla el rubor de mis mejillas al posar tu mirada sobre la mía.
Estremécete, haz temblar tu cuerpo del mismo modo que el mío vibra al sentir el tacto de tu piel.
Y entonces, bésame, hazlo como nunca antes. Bésame y haré que mis anhelos y fantasías invadan tus sueños.

Será entonces cuando comprendas...

Cuanto te he esperado...mi príncipe

Cuan intensamente te amo...mi héroe.



...derah...

lunes, 27 de abril de 2009

Con la guardia baja


Trataba de convertir mi vida en un contrapunto de aventuras sin lamentos, de noches esperando una llamada y días fingiendo no desearla. Intentaba mantener las distancias, crear un abismo entre la ilusión y la coherencia. Los sentimientos se habían convertido en el umbral con destino al desengaño y la tristeza. -"Ya nadie podrá cruzarlo"- un eco repetía aquellas palabras en mi interior.

Perdía la cuenta de las ocasiones en que las grietas se enraizaban en mi corazón. Las fuerzas se marchitaban, la melancolía comenzaba a apoderarse de mis recuerdos y mis pies tropezaban en un camino escarpado por la desconfianza. Tenía miedo.

Con delicadeza tejí un velo que cubriera aquello que deseaba proteger, y una máscara se instauró ante él. Mostraría una imagen de independencia, seguridad y plena felicidad. Me sentiría completa y realizada a ojos de los demás. No me permitiría decaer.

Dolía fingir. Era insoportable reconocer la soledad que bañaba mi cama al anochecer. Anhelaba el cálido abrazo de un amante, la inconfundible mirada del deseo y las promesas de amor eterno...Todo aquello a lo que ahora tenía recelo...

Unos ojos esmeralda me hechizaron, desvistiendo el velo que me cubría, dibujando en mi rostro una sonrisa. Era imposible resistirse a sus encantos. Me mecía en un vaivén de sueños y esperanzas que no deseaba detener. Aún temblaba, el pánico se había instaurado dentro de mí y la confusión le ayudaba. Su beso me estremeció acelerando el latir de mi corazón.

Le amaba y él a mí...


...derah...

domingo, 22 de marzo de 2009

Esperanza


Los finos rayos de sol esperaban impacientes su despertar. Ansiosos, se filtraban entre la celosía y jugaban con las sombras del dormitorio. Desesperados, intentaban acariciar su nívea tez, fallando en el intento una y otra vez. Aprovechaban cada movimiento de su cuerpo para recorrer las sábanas en busca de su piel.

Alborada tras alborada, se situaban esperando el momento de volver a contemplar esos ojos de dulce color ámbar. Y es por ello, que en el instante en que sus delicadas pestañas aletearon...la expectación y la curiosidad colmaron la estancia.

Su mirada resplandeció mitigando el brillo de los haces de luz. Su cuerpo se enderezó y las sábanas descubrieron su esencia. Caminó hacia el tocador y cepilló su hermosa melena. Se detuvo ante él durante unos minutos, inspeccionandose a sí misma. Abrió el armario que se encontraba detrás de ella y se enfundó en un precioso vestido color carmesí. Volvío a observarse en el espejo y pintó sus labios de un color intenso.

...

Un ruido me distrajo de mis pensamientos, llamaban a la puerta. Me dirigí en su dirección, dubitativa ante la visita que me esperaba al otro lado de la entrada.

Abrí la puerta y allí estaba ella, una mujer de belleza inimaginable, sonriéndome y tomándome de la mano.

Con una dulce voz musitó:

-Me llamo Esperanza y he venido a quedarme contigo.-



...derah...

Gracias


Acunas mis noches en tu silencio,
guardando en tu interior
aquello que nunca pronuncié.

Te alimentas del sonido
de un latir cercano y cálido.

En tu cuerpo
permanecen impresas mis huellas,
que acarician tu esencia.

Reconoces mi tristeza y la abrazas,
enmudeciendo ante mi mirada
y enjugando mis lágrimas.

Te debo mil lamentos,
cien confesiones
y una sóla palabra.
...derah...

sábado, 21 de marzo de 2009

La rosaleda


La lluvia ya no visita estas tierras, ahora desérticas, olvidadas por el hombre que un día las alimentó.

Ya no se requiere de tal aguacero, pues las simientes han encontrado otro hogar y ahora son su propio dueño. Se han vuelto salvajes y anclan sus raíces a la naturaleza que se extiende más allá de lo que una vez conocieron. Recelosas, miran al sol buscando la energía que necesitan para subsistir. Han germinado creando un tallo bello y esbelto, y a su extremo se vislumbra una exquisita flor carmesí. Su perfume es la envidia de todo el jardín, mas esconde en él un misterio.

Brillan los delicados pétalos bajo la luna creciente y bailan al son de una brisa que proviene del río. Una sutil melodía quiebra el silencio que acunaba a la rosaleda, procede de esa flor, la más bella. Su canto es melódico y triste, canta a la luna y a un amor herido.

Todas las noches repite la misma sinfonía y extiende su perfume, con el deseo de recuperar aquello perdido.


Su identidad, su amor, su vida...


...derah...



P.D.: Se lo dedico a mi chusi, que parece que le ha gustado ^^

martes, 17 de febrero de 2009

Recuerdo


Como un tupido velo...la soledad se cierne sobre mí, acariciando las sombras de mi dormitorio, silenciando las palabras que guardé para ti, enterrando cada momento que no llegamos a vivir...

Una historia sin sentido, sin un claro comienzo y con un indeterminado fin, con límites borrosos de lo que en un día fue y con demasiada exactitud de lo que nunca pudo ser.

Las huellas que tus besos dejaron en mi piel desaparecen con la fluidez de unas pisadas que se hunden en la arena, luchando por ganar terreno y pereciendo en el intento, irrevocablemente.

Se quiebra ahora, el frágil recuerdo de tu presencia...

...derah...


P.D.: Dedicado a edu, que puede compartir los mismos sentimientos que yo.