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viernes, 19 de septiembre de 2008

La chica vudú


Su piel es de tela blanca,
un remiendo de recortes.
Y en su corazón se ensartan
alfileres de colores.

Por ojos un par de discos
rayados en espiral
que emplea en hipnotizar
a una multitud de chicos.

Mantiene en trance profundo
a un ejército de zombies.
Entre ellos incluso hay uno
que es nativo de Donosti.

Mas también sobre ella pesa
una horrible maldición
pues cuando alguien se le acerca
demasiado, es un punzón
cada aguja que se entierra
más hondo en su corazón.


Tim Burton - La chica vudú

sábado, 6 de septiembre de 2008

Dragones y serpientes

Los dragones y las serpientes son sinónimos en la mitología china y representan la sabiduría, el benévolo poder del cielo y las corrientes fertilizantes de la tierra.

Hay cuatro reyes de los dragones, que viven en las nubes y mandan lluvia cuando es necesaria. En cada región hay pues, reyes-dragones que gobiernan los arroyos, los ríos y los pozos.

El Lung es el dragón del folklore chino.
A diferencia de la feroz y perversa criatura de la mitología del próximo oriente y de la Europa medieval, el Lung es en esencia una divinidad benevolente y tenida en alta consideración. Trae la lluvia y es el señor de las aguas: nubes, ríos, pantanos, lagos y mares.

Estos dioses del agua pueden volverse tan pequeños como un gusano de seda, o son capaces de alcanzar un tamaño como para sumir en la sombra el mundo entero. Pueden encumbrarse a través de las nubes o penetrar en los manantiales más profundos.

Su aspecto es compuesto. cuernos de venado, cabeza de camello, ojos de demonio, cuello de serpiente, escamas de pez, garras de águila, patas de tigre, orejas de toro y largas vibrisas de gato.

El dragón estaba estrechamente asociado con el emperador chino: el Lung de cinco garras sirvió en otro tiempo como símbolo imperial. Existía alguna forma de antagonismo entre los dragones y el sol, pues siempre trataban de morderlo.

Era creencia generalizada que "una perla de sabiduría" reposaba en la boca de cada Lung. Alos sabios se les llamaba "hombres dragones".




Mitología China.



Me encanta Mushu, asi que dejo una imagen suya ^^

viernes, 5 de septiembre de 2008

Limay, Neuquén y Raihué

La leyenda cuenta que Neuquén y Limay, grandes amigos, eran hijos de loncos (caciques) que tenían sus toldos, uno hacia el norte y otro hacia el sur.
Los jóvenes solían salir juntos de cacería. Un día, mientras andaban detrás de un guanaco, escucharon una dulce voz que provenía del Huechulafken (Lago Alto). Se trataba de una joven muchacha, tan bella y hermosa que ambos amigos se enamoraron en el acto de sus largas trenzas morenas y sus expresivos ojos. Limay fue quien se atrevió a preguntarle a la joven como se llamaba y así supieron que su nombre era "Raihué", palabra mapuche que significa algo así como "capullo en flor".

El amor apasionado por la hermosa muchacha comenzó a distanciar a los dos amigos al punto que sus padres finalmente lo notaron. Entonces buscaron encontrar una solución tratando de evitar herir suceptibilidades. Así, los loncos se pusieron de acuerdo en ir a visitar a la machi para pedirle consejo.

La machi adviritió a los loncos sobre el origen del distanciamiento entre sus hijos y les aconsejó que pusieran a prueba a los jóvenes.

Siguiendo esta sugerencia, los caciques le preguntaron a Raihué qué es lo que más le gustaría tener. Y la joven dijo que deseaba una caracola para escuchar el rumor de las olas al acercarla s su oído. Entonces los loncos pensaron que el desafío era justo y decidieron que el primero de los jóvenes que llegara a Futalafken y consiguiera aquel regalo sería el que se casaría con la muchacha y de esta forma, se pondría fin a la disputa.

Siguiendo el consejo de los dioses, los jovenes fueron convertidos en ríos por la machi de manera tal que cada uno desde su "mapu" en el norte uno y en el sur, el otro, pudieran alcanzar el mar tras un largo y arduo viaje.

Y todo hubiera resultado de acuerdo a lo planeado sino fuera porque Cüref, el viento, se hubo sentido ofendido por no haber sido consultado. Entonces, tomando revancha, susurruba al oído de la muchacha que las estrellas que seducen a los jóvenes, esclavizarían a Neuquén y a Limay de modo tal que nunca más volvería a saber de ellos.

Poco a poco, el corazón de Raihué se fue marchitando de angustia y de dolor ante estos mensajes insinuantes. Y asi fue pasando el tiempo y como ninguno de sus enamorados regresaba, se dirigió a la orilla del Lago Alto donde todo había comenzado y se ofreció a Nguenechén, el dios Todopoderso y le ofreció su vida a cambio de la salvación de los jóvenes. El dios le concedió el deseo y la convirtió en una hermosa panta de frutos dulces y flores pulposas: el michay (calafate).

Cüref, el viento, no satisfecho aún, fue a contarle a los jóvenes lo que había sucedido con la muchacha. Y sopló, y sopló para desviar el curso a fin de darles la noticia a los dos juntos. Y cuando Limay y Neuquén se enteraron de que que Raihué había muerto, se abrazaron para consolarse mutuamente y unieron sus aguas para siempre. Y los dos fundieron sus aguas rumbo al mar, vestidos de luto y dando origen al caudaloso Río Negro.


Leyenda Patagónica.

sábado, 30 de agosto de 2008

El destino


Un discípulo vio un día casualmente a su maestro hablando
en el mercado con una persona, y se puso a escuchar la
conversación sin que nadie advirtiera su presencia.
- ¿Cómo tú, mensajera de la muerte, estás de visita en
este pueblo? ¿Has venido a buscar a alguien? -oyó
preguntar a su maestro.
- En efecto, así es -dijo el personaje-. Precisamente
quería preguntarte por tu discípulo Hamed; por cierto,
él vive en esta ciudad ¿no es así?
- Así es, incluso me ha parecido verlo por aquí hace
un momento -respondió el maestro.
Cuando aquel hombre oyó su nombre de los labios
de tan espectral personaje, un escalofrío recorrió
su cuerpo. Inmediatamente tomó una decisión:
pensó que si la muerte venía a buscarlo a casa, a
él le daba tiempo a llegar de noche a la vecina
Bagdad montado en un veloz caballo. Al no
encontrarle allí, el mensajero de la muerte
volvería a su tenebroso reino con las manos vacías.
Sin pérdida de tiempo, aquel hombre dejó el
mercado, montó el más veloz caballo y se lanzó
al galope rumbo a Bagdad.
Por ello no pudo oír como continuó la
conversación:
- Es extraño -dijo el mensajero de la muerte-,
porque en realidad aquí he venido a buscar a
un anciano moribundo, con tu discípulo Hamed
tengo en cambio cita en Bagdad esta noche.



Cuento oriental.

jueves, 28 de agosto de 2008

No me olvides

El "no me olvides" o miosota, es una pequeña flor azul, con un poco de color rojo.

Nació así: Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores, no obstante una pequeña florecilla le suplicaba: ¡No me olvides!, ¡No me olvides!, pero como su voz era tan fina, Dios no alcanzaba a oírla, una vez que el creador finalizó toda su obra, pudo percatarse de esa pequeña voz, más ya todos los nombres estaban dados, así que Dios le dijo: "No tengo nombre para ti, pero te llamaras "no me olvides". Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre". Además le dijo que serviría para acompañar a los muertos y para consolar a los vivos.


Leyenda Escandinava.